LAS DOCE HORAS DEL PERIPLO VIAJE DE RA

 Embarcados en la sacra nave solar, el Mesektet, nos aventuramos en el viaje a través de las doce horas nocturnas en las aguas primordiales, en compañía de Ra, el dios solar. Este periplo, guiado por las enseñanzas del antiguo texto conocido como «El Amduat», nos ofrece una visión reveladora de la travesía por el inframundo. 

Una vez que nos hemos despojado de nuestra envoltura mortal, comienza la preparación para navegar por el río que imita al Nilo, aunque sus aguas fluyan en dirección contraria a este mundo terrenal. Es en el inframundo donde descubrimos que todo es un eco de la vida, un reflejo de la existencia que dejamos atrás. La barca, hábilmente equipada, cuenta con doce serpientes que destellan su luz para disipar la oscuridad. A ambos lados, dos grupos de dioses se disponen a abrir las puertas del inframundo, mientras en la proa, Upuanut (una versión de Anubis, el abridor de caminos) y Sa (la inteligencia) encabezan la travesía. Hathor, como señora de la barca, y Horus, el adorador, velan por nuestra travesía. En la popa, los dioses de la "guía de la barca", la "voluntad", el "vigía" y el "toro de la verdad" se preparan para el viaje. 

Este meticuloso arreglo nos coloca en una posición propicia para atravesar las horas nocturnas, sorteando los misterios del más allá. Cada deidad, con sus atributos únicos, desempeña un papel crucial en el transcurso de esta odisea hacia lo desconocido. Siguiendo las enseñanzas del «El Amduat», nuestro viaje por el inframundo se convierte en un fascinante recorrido espiritual, donde las aguas simbólicas del río nos llevan más allá de los límites de la vida terrenal hacia un destino aún por desvelar. 

Las deidades de las Horas del día: 

12 encarnaciones divinas de cada hora del día: en parte deidades principales. 

Maaty Nenit, Hu y Ra em-nu, : desconocido, Ashespi-kha, Nesbit y Agrit, Ahait, Horus Nekait o Nekai-t, Khensu Kheprit, Neten-her-netch-her y Ast em nebt ankh, 10ªUrit-hekau o Hekau-ur, 11ªAmanh , y en parte menos conocidos 12ª: "El que da protección en el crepúsculo". 

 Las deidades de las Horas de la noche:

1ª hora 12 diosas de cada hora de la noche, que llevan una estrella de cinco puntas en la cabeza. Neb-t tehen y Neb-t heru. 2ª horaApis Hep (en referencia) y Sarit-neb-s. 3ª horaM'k-neb-set. 4ªhora,  Aa-t-shefit o Urit-shefit, 5ª horaHeru-heri-uatch-f y Neb[t] ankh, 6ª hora, Ari-em-aua (dios) o Uba-em-tu-f y Mesperitneb-t shekta o Neb-t tcheser, 7ª horaHeru-em-sau-ab y Herit-t-chatcha-ah, 8ª hora, Ba-pefi y Ankh-em-neser-t o Merit-neser-t, 9ª hora An-mut-f y Neb-t sent-t, 10ªhora Amset Neb neteru y M'k-neb-set, 11ª horaUba-em-tu-f y Khesef-khemit o M'kheskhemuit, 12ª hora,Khepera Maa-neferut-Ra.  

Para consultar las deidades ver: Dioses mayores, dioses menores y dioses de menor relevancia


EL VIAJE.

Primera Hora: Un viaje de transformación: 

Ra, manifestándose con un cuerpo cadavérico y una cabeza de carnero, inicia su travesía en la barca en busca de la metamorfosis que le llevará al renacimiento como Jepri. En una segunda barca, su alma, representada por un escarabajo, viaja separada de su cuerpo, solo para reunirse nuevamente en el futuro renacimiento. En esta etapa, Ra se fusiona con Osiris, el señor de la Duat y juez, mientras es recibido por adoradores y doce diosas que le acompañarán durante el viaje. Sin embargo, al final de esta hora, la amenaza de Seth, el enemigo de Osiris, comienza a presentarse. 

 Barca solar con una tripulación de ocho dioses, más el dios sol con cabeza de carnero en una capilla. La barca está precedida (de izquierda a derecha) por las dos diosas Maat, un dios con un cuchillo, una figura de Osiris, una diosa con cabeza de leona, un dios con cabeza de carnero, cuatro estelas con cabeza humana, una serpiente sobre su cola y un dios con algo en su mano.


Segunda Hora: Tejido de relaciones divinas: 

Ra establece una relación recíproca con los demás dioses, asignándoles el papel de intermediarios con los humanos y portadores de la oscuridad necesaria para su regeneración. En esta fase, distribuye tierras y define los derechos sobre el grano, especialmente en la región de Urnes. Los dioses se convierten en aliados fundamentales para enfrentarse a los enemigos de Ra y mantener el equilibrio necesario para su propio renacer.

Tercera hora: las aguas de Osiris:

Las aguas se transforman en las aguas de Osiris, cobrando vida gracias a la presencia de Ra. Al llegar a las tierras de Osiris, Ra es recibido por el cortejo del señor de la Duat. En este punto, Ra toma un descanso antes de enfrentar las siguientes pruebas. Durante este periodo de reposo, Ra recuerda a Osiris que su propia creación fue un acto para preservarle de la destrucción. Es en esta hora donde los condenados desaparecen y son destruidos para siempre, marcando un punto crucial en el destino de aquellos en la Duat. 


 

Cuarta Hora: El Pasaje a lo Desconocido: 

En este tramo del viaje, navegamos a través de un pasadizo, la entrada, custodiada por serpientes con cabeza humana y cuatro patas. Curiosamente, estas serpientes no son enemigas, ya que se alimentan del aliento de su boca, simbolizando la dualidad entre la amenaza y la protección. Este pasadizo nos guía hacia el cuerpo de Sokar, marcando el inicio de peligros inminentes. Las aguas se secan, dando paso a un mundo de demonios internos y enemigos ocultos que acechan la barca. Ante este desafío, Ra envía mensajeros en busca del ojo de Horus para protegerlo e iluminar el camino. Aquí, Sokar y Anubis señalan el inevitable declive del sol. Ra, renacido como Jepri, encuentra consuelo en las estrellas que custodian su resurgimiento, y la promesa de convertirse en un ser celestial se afianza, con Maat como testigo de este pacto divino. 


Quinta Hora: La Unión de Ra y Osiris:

En este momento trascendental, Ra y Osiris se encuentran, marcando la fusión entre el Ba (carácter y personalidad) y el Ka . La consciencia de la parte psíquica y el ser "señor de sí mismo" se manifiestan y se justifican. Es aquí donde se realiza el pesaje del corazón del alma en la balanza del juicio, un proceso crucial. Los condenados son arrojados al "Lago de Fuego", donde se purifican, mientras que los justos pueden beber de las aguas del "Lago de la Vida" y seguir su camino hacia una existencia renovada. Este encuentro simboliza la reconciliación de aspectos fundamentales del ser, allanando el camino hacia la redención y la continuación de la travesía. 


Sexta Hora: Renovación y Concesiones Celestiales: 

Las Aguas Primordiales reaparecen, marcando el encuentro de Ra con los Reyes del Alto Egipto, ahora justificados, y los Reyes del Bajo Egipto, que existen en espíritu. Estos testigos presencian la resurrección de Ra, quien, unido a su Ba, experimenta una renovación completa. Navegando por la Duat, Ra otorga tierras a los habitantes y conoce los nombres, formas y las horas de aquellos que la habitan. En esta hora, la capacidad de renovación no se limita solo al Faraón o a Ra; aquellos dotados de conocimiento a través de la vivencia espiritual también experimentan una renovación, siendo justificados. 


Séptima Hora: El Enfrentamiento con Apofis:

En esta fase crítica, Ra enfrenta a Apofis, la hora más peligrosa donde la barca no es remolcada. La magia de Isis, el Mago más antiguo, permite avanzar a la barca cuando Apofis ha absorbido toda el agua. Ra, en esta lucha, vence a los enemigos de Osiris al destruir sus Ba y solicita la protección de Osiris. Horus, desde el horizonte, también se une para resguardar el camino de Ra. 


Octava Hora: El Punto Sin Retorno: 

En este tramo irreversible, la barca avanza sin necesidad de magia. Ra, al pasar por cavernas y tumbas, otorga bendiciones, y aquellos capaces de escuchar responden a su llamado. Se acerca a Tatenen, dios creador, y alfarero de la vegetación y de todo lo que nace. custodiada por divinidades vestidas con ropa de lino, inspirando así la utilización de vendas de lino en la momificación en honor a ellas. Hay nueve signos    Sms cada uno con el signo de ropaje situado ante él



 

Novena Hora: La Tierra de la Abundancia: 

Ra llega a la tierra de la abundancia, donde los dioses estelares descienden para descansar, y el final de la noche se vislumbra. Las diosas elevan a Osiris, Ra distribuye ropa, comida y cerveza, mientras proporciona alimentos a los hombres. Se presentan sus dioses remeros y aquellos que hacen ofrendas en la Duat.


 

Décima Hora: La Ciudad Profunda: 

Ra transita ahora por la ciudad llamada "La que es Profunda de Agua y Alta de Orillas". Aquí, descansa y envía a doce dioses para eliminar a los enemigos e impuros que quedan detrás de él, aquellos que alababan a Apofis desde sus escondrijos. La hora marca un paso crucial hacia la conclusión de esta travesía espiritual a través del inframundo. 


Undécima Hora: El Umbral de la Eternidad: 

En este momento, Ra se encuentra ante la puerta del Lugar donde descansan los habitantes de la Duat. Aquí, emite órdenes a los dioses, mientras es guiado por la diosa Estrellada, que lo conduce a la ciudad Boca de la Caverna. Este enclave es el punto de transcendencia para los espíritus, un lugar donde la eternidad se revela. En esta ciudad, se alza la Montaña Oriental en el cielo, el lugar desde donde emerge el Sol, marcando el renacer constante. 


Duodécima Hora: El Renacimiento y el Nuevo Día: 

En la última caverna, Ra es testigo de la aparición de NunNunetHeh y Hehet, quienes observan su renacimiento como Jepri. Descendiendo de la barca Mesektet, Ra se eleva a la barca Mandyet y emerge por los muslos de Nut, dando inicio a un nuevo día y un nuevo ciclo. Este momento simboliza la constante renovación del cosmos, marcando el ciclo eterno de la vida y la luz que emana de la oscuridad de la Duat.

Estas doce horas, más que divisiones temporales, son portales hacia la comprensión de la cosmogonía egipcia. A través de descripciones detalladas, cada encuentro entre Ra y las deidades del Duat se convierte en una pieza clave para desentrañar los misterios de la dualidad cósmica y la búsqueda incesante de equilibrio. 

El simbolismo impregnado en cada hora no solo refleja la lucha entre fuerzas opuestas, sino que también destaca la importancia de rituales que conectan lo terrenal con lo divino. Estos rituales, imbuidos de purificación y transformación, sirven como guías espirituales en la preparación para el más allá, tanto para Ra como para el alma del difunto.

BIBLIOGRAFIA 

Uno y Los Multiples: Concepciones egipcias de la divinidad (PLIEGOS DE ORIENTE) Erik Hornung ISBN 10: 8498796636 ISBN 13: 9788498796636 

MUERTE Y ENTERRAMIENTO EN EL ANTIGUO EGIPTO SALIMA IKRAM ALMUZARA – 9788418648762 

PAGINAS WEB VISITADAS 

https://artehistoriaegipto.blogspot.com/ 

https://egiptologia.org/ 

ILUSTRACIONES 

Diagramas de la fuente: Piankoff, Alexandre. The Tomb of Ramesses VI Egyptian Religious Texts and Representations (Bollingen Series, 40, 1 and 2). 2 Bde. New York: Pantheon, 1954 

 

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